A propósito de nuestro Inda, Antonio Maestre: de filias, fobias y falacias ad hominem. La progresía del españolismo banal

Submitted by joan on Tue, 01/14/2020 - 16:46

Antonio Maestre está siendo protagonista de una polémica, supongo que su enésima, con Mireia Boya y similares, por un artículo publicado en eldiario.es donde creo que se critica el voto negativo de las CUP a la investidura del presidente del gobierno de coalición progresista en España (1).

Aunque parezca mentira, porqué en el campo de la izquierda acostumbramos a esperar un cierto rigor intelectual, Maestre utiliza copiosamente una falacia lógica, un engaño, la falacia ad hominem. Es una de las más burdas: critica un argumento por quien lo expone, y no por la debilidad del argumento en si. Como ejemplo, es el sinsentido de criticar el vegetarianismo por el hecho de que Hitler fuera vegetariano. O una política de Kennedy porqué era hijo de un multimillonario, o el papel de Trotsky en la revolución rusa por ser de ascendencia judía. Es evidente que el vegetarianismo, las políticas y decisiones de Kennedy y Trotsky se pueden criticar por ellas mismas, si se les encuentran debilidades, pero no por una característica sin relación del que las expone / practica y aún menos por su origen familiar. Si hay alguién que no entiende eso, le remito a la literatura sobre falácias lógicas, demagogia y demás bichos, que este articulo no da para tanto :-p

Bien, veamos a nuestro Inda particular, el camarada Maestre, hijo de mil padres, o de padre pluriempleado, como a él le gusta ilustrar en sus "argumentos", ahondando en la falacia ad hominem, pero esta vez para reforzar su punto de vista. Maestre etiqueta a una organización entera, porqué hacerlo con uno de sus miembros, por ejemplo Boya, es de pobres, como pijos acomodados de papá convergente... Generalizar es útil, pero también puede ser ridículo. Claro que a los que viven profesionalmente de la polémica no les arrugara un sentido del ridículo que tampoco les iba a dar de comer, ¿no?

Supongamos que es cierto, y la mayoría de militantes de la CUP (o eran también los votantes), sean hijos acomodados de convergentes. ¿Eso resta fuerza a sus argumentos, concretamente a los que se expusieron en el debate de investidura? No. ¿Usar esa falacia lógica, esa maldad, nos ayuda a entender el sentido de su voto, o las debilidades de los argumentos que expusieron? No. Entonces, por qué lo usa Maestre? Evidentemente, para generar una polémica con la que llena la despensa, como Inda: vive de ello. No del rigor. Pero un medio le ha pagado por ese artículo, y no ha sido el vilipendiado Ferreras, sino eldiario.es. Es un medio plural, y a lo mejor el peaje que debemos pagar para leer a plumas como Suso del Toro, Isaac Rosa o Pérez Royo es que también publiquen allí imitadores de Inda, versión puño en alto.

Pero, imaginemos que Maestre no es consciente de que cae en una falacia lógica, que está engañando/manipulando a sus lectores, o que eso no es fruto de un cálculo para no perderse en la irrelevancia de la jet-set de los medios/redes. Si lo de ser hijos pijos de padres bien situados sirve como argumento, analicemos si la CUP es la única que sufre del supuesto mal.

Maestre es muy mucho de izquierdas, y aunque lo conozco más bien poco, y creo que me interesa menos; soy fan del rigor intelectual, fan de Joan Fuster o Julio Anguita, y no me puedo permitir perder el poco tiempo que me dejan mis queaceres en simples polemizadores. Bien, aventuremos que a Maestre le mola Podemos. La demagogia no tiene porqué estar reñida con el buen gusto... Y preguntémonos si entre la militancia, y más aún entre los cuadros de Podemos abunda la gente sin estudios universitarios, asalariados de base, repartidores de Seur, dependientas de supermercado o, por el contrario, titulados universitarios, hijos de clases medias acomodadas, etc. Ha muchos años ya, cuando los proletarios dejaron de sentirse identificados con sus dirigentes, si alguna vez lo habían estado. No es mi intención ni criticar este hecho, ni darle explicación, sencilla la segunda, e interesantes la consecuencias de la primera, pero es así. Los dirigentes, los diputados, de la izquierda de la izquierda se dirigen a una clase social que, en general, no conocen, porqué no han compartido su sudor. Pero, ¿eso resta fuerza a las tesis que defienden, a sus puntos de vista? ¿Usa Maestre ese mismo argumento para criticar a los suyos, a Podemos, por ejemplo? ¿O al PCE, tanto da...?

Y aquí está otro de los aspectos que me interesan: la doble vara de medir que tiene la progresía española con los nacionalismos que no son el suyo, al que, por cierto, en la mayoría de los casos, no reconocen, tal vez por ser "banal".

Maestre no protagoniza una cruzada contra la CUP porqué sus propuestas sociales, económicas, las políticas de los ayuntamientos donde gobiernan, sean muy diferentes a las de Podemos. Lo hace por su fobia. Y las fílias y las fóbias nublan la razón, y separan el grano de la paja, en lo que a presuntos intelectuales se refiere ;-)

Podría continuar, preguntándole a Maestre, o a Usted, estimado lector, si los movimientos sociales progresistas o emancipadores son más fuertes en Murcia o Madrid que en Cataluña o Euskal Herria, por eso de que nuestra lucha nacional (2) nos quita arrestos. Es otra de las falacias de la progresía española. O preguntándome si es excepcional que, en un movimiento de liberación nacional se conjuminen sectores dispares e incluso antagónicos con un objetivo común o, lo que es lo mismo, contra un enemigo común, el nacionalismo opresor al que enfrentan, véase para ello el nada sospechoso de convergentismo Mao, pactando tregua con el Kuomitang que los estaba masacrando hasta el momento, para librarse del imperialismo japonés. Hay muchos más ejemplos. Nada nuevo bajo el Sol, aunque parezca que los catalanes hayamos inventado incluso la pretensión de que en un referéndum de auto-determinación voten solo los ciudadanos del territorio a separar... Doble vara de medir... Fobias... Todo viejo, muy viejo, y cansado... A un Inda le sale un Maestre, y a este le saldrá cualquier otro... Siempre tendrán su público.

(1) Desconozco el contenido del artículo y los detalles de la polémica, solo los ecos de la polémica, y aún eso me produce pereza y desinterés, si no fuera porqué este ejemplo ilustra un caso más general.
(2) El autor del artículo es catalán, de 6 apellidos, pero que se sepa, ni gota de sangre hebrea y menos aficionado al fútbol, no enciendan aún la hoguera...

Audio d'alts càrrecs d'#ERC parlant de com enganyen Puigdemont i a la ciutadania en general, interceptada per la policia.

Submitted by joan on Thu, 01/02/2020 - 11:11

Audio d'alts càrrecs d'#ERC parlant de com enganyen #Puigdemont i a la ciutadania en general, interceptada per #policia.

Abans de votar #processisme escolteu-la i adoneu-vos de com ens prenen el pèl.

Es destacable la mediocritat d'un dels interlocutors, que està compartint dinar amb #Junqueras a casa seva. La cobardia d'aquest darrer, que no s'hi vol posar (ja pringaran els altres).

Ens posem en mans d'aquesta #xusma.

#LluísSalvadó #ElsaArtadi #Puigdemont #RaúlMúrcia

ASCENSO SIN CIMA

Submitted by joan on Thu, 10/04/2018 - 16:41

URL: https://gafasparaoirtemejor.wordpress.com/2018/10/02/ascenso-sin-cima/

Sobrevolé una esquina encontrándome un nuevo abismo de esos que me hacen temblar, de esos con los que no tropiezas más que de vez en cuando. Así que me pasé cuatro días con sus noches columpiándome sobre las patas traseras de una silla al borde de un precipicio. Yo, que soy de química y no creo en homeopatías del corazón, siempre espero que salte esa chispa que de pronto altera los elementos y los eleva antes de hacerles explotar, así fue, así estalló.

Bailó para mí, olvidé la canción y la letra, pero no dejo de recordar sus manos moviéndose libres, sus brazos alzándose como si desparramara algún gas adictivo que me hacía estar allí, pendiente de él.
En una sala de baile improvisada en la cocina, obvié mármoles desordenados, platos y cazuelas sucias para oler la magia que desprendía en su danza. Me perdía por segundos en sus piernas torneadas, rebotando sin descanso contra el suelo, levantándose una y otra vez, mostrándome su vuelo franco.
Fantaseé como venía siendo habitual con su mirada encima de la mía, con esa coreografía sobre mi cintura, con los hombros que me hacían desear su sombra. Con su pecho apoyado en mi espalda, con su aliento reventando en mis oídos.

Leyó, absorbió mis letras privadas, también las públicas sin permiso pero con todas las concesiones, me buscó de todas las maneras para encontrar mi punto más flaco. Y me encontró. Me colmó con pólvora de los más fantásticos cohetes, me encendía risas con las preguntas más serias en broma, o quizá bromeaba muy seriamente, no lo sé, ahora no lo sé. Yo solo sé que quería lanzarme a su abismo a pesar de no encajar en mi cuadrícula perfecta de camisas lisas y remangadas, en mi esclava convención de jeans gastados y calzado urbano.

Perdí la lista de sus canciones, apenas recuerdo algunas frases sueltas, atadas para siempre a mi consciencia. Una mañana me desperté a las nueve con treinta y seis mensajes suyos desde las cinco y cuarto de la mañana, y en cada acometida desvelada se iba haciendo de día también en mis ganas, enumerando horas para el primer abrazo.
Me dejaría cortar su pelo desparejo, confesó que se entregaría a mis manos, como un dócil Sansón.
A veces me costaba seguir su charla incansable y desde el teléfono cerraba mis ojos para triturar el color de su voz, para deshilachar su timbre, porque mi obsesión era desmenuzar cada propósito, cada palabra por si acaso encajara en mi deseo por él.

En un acto de fe acordamos mover nuestras montañas hasta una estación subterránea de tren, cada uno en su andén, con cuatro infinitos hierros de por medio, eso tenía que habernos dado pistas de que, lo que nos separaba pesaba demasiado, por férreas convicciones. Pero las sirenas cantaron al vernos y no nos resistimos a caer a las vías.

No pudimos entrar en el cine inundado por la lluvia, así que mientras le olisqueaba sin pantallas en aquella mesa de escaparate, me sentí al borde de su acantilado ya desnuda… cuando me descubrió que no había tal mar, ni ese agua refrescante que templaría mi sed y mi infierno, que en sus brazos había más fuego que en mi propio pecho. No se puede llegar juntos al mismo sitio por caminos diferentes, mientras uno avanza el otro se distrae, mientras uno invierte, otro gasta.

Desde una ventana confesamos nuestros espacios para el Demonio y los pactos que nos bajaban a arder, el temor a decepcionar, pero a pesar de todo, no me defraudó su pasión.  Me preguntó si aún quería cortarle el pelo, pero las tijeras andaban clavadas en otro rincón de mí hacía un rato.

Una discusión después, unas miradas de deseo y rabia más tarde, de nuevo, nos desencontramos juntos en la estación, de vuelta al punto cardinal de partida, Montseny y Garraf. Me costó separar mis labios de sus besos. El decorado me volvió a la realidad al abrir los ojos con una barrera fría y una escalera vacía.  Él llevaba mi libro en la mano, aún pendiente de dedicatoria. Yo subí al vagón con una novela diferente, una historia distinta con el mismo final: nos separó un tren, el que yo tomé y el que él dejó pasar.

 

L'anhel de la punxada

Submitted by joan on Mon, 09/24/2018 - 13:09

Jo també vull trobar la meva agulla al paller
Però no la busco,
perquè no vull confondre-la amb un bri de palla,
només per les ganes de trobar-la.

Jo simplement camino descalç pel paller,
esperant, amb sort, sentir la punxada.

Mentre, als meus peus, entre tots els brins de palla,
anar plegant-ne alguns, fitant-los de prop,
convertits ja en nom, i una fesomia,
amb marques a les sabates que parlen d'un camí...
amb arrugues al front, que parlen d'una vida
Afegint la meva marca a les altres,
tot aprenent a ballar aquesta nova melodia,
fins que els nostres camins es separin una altra volta,
amb un somriure als llavis,
potser el gust d'una besada,
o el regust de la decepció,
sense haver perdut l'esperança de punxar-nos,
en el camí que tenim per davant,
en l'anhel que ens belluga.

Dar

Submitted by joan on Fri, 09/21/2018 - 06:50

Todo lo bueno que me vas a dar,

me lo vas a dar porqué tu me lo quieres dar...

Yo no te voy a pedir nada:

lo voy a exigir,

pero sin pedírtelo.

 

Lo bueno que yo te voy a dar,

ya estoy deseando dártelo...

Porqué ya estoy empezando a quererte.

aunque te pueda dar vértigo,

aunque te asuste.

Prospecte

Submitted by joan on Thu, 09/20/2018 - 20:35

M'he llegit un prospecte d'un tractament que estic disposat a seguir... No adverteix dels efectes secundaris, potser perquè ja els coneixem tots... Però promet curar tots els mals

Sense més preàmbuls, el prospecte, l'original del qual trobareu aquí: https://gafasparaoirtemejor.wordpress.com/2017/10/02/683/

Sin componente químico artificial de laboratorio, no soy una mujer al uso, lo sé. No soy para todos los públicos ni apta para la mayoría de hombres ni de hambres. 
Destilo emociones, no puedo retenerlo ni evitarlo, es involuntario; como respirar, a pesar de lo que opinen los enterados de turno o los especialistas en mentes ajenas.

No quiero las frases de siempre como las rimas fáciles de Mecano, no quiero que abras una puerta en mí si no piensas en quedarte un tiempo, al menos hasta que los dos queramos… o ya no nos queramos. 
No empieces a lubricar mis oídos y mis pliegues si solo vas a meter la llave y sacarla, sin vibrar abriendo mis candados. No engrases mis armaduras para que caigan sin chirriar si no estás dispuesto a luchar por mí. No pretendas despojarme de mi yelmo de prudencia, desnudar mis miedos, si piensas dejarme al raso tras una noche de caricias tibias.
No te burles ni menosprecies mis escudos si vas a clavarme tu lanza y huir tras la conquista. No me anticipes victorias futuras, vivencias enlazadas como juramentos si no vas a participar de la celebración conmigo. 
No mientas en tus pretensiones que pudieran no ser a las que aspiro, probablemente, pero yo también quiero decidir las mías propias. No me prometas cielos ni príncipes en un infierno lleno de dragones y crueldades, prefiero el purgatorio real y llamar a las cosas por su nombre. 
No me acuses de romántica ni loca por querer poner un título a nuestro nexo, todo tiene un nombre, también compartir solo carne.

Y sobretodo… No continúes dándome cuerda, acariciando mis palabras, acogiendo mi voz, sosteniendo mi piel, si de pronto, por toda mi pasión decides que no quieres continuar la aventura empezada.

Si no soy la mejor opción para ti, si no sientes que has encontrado a alguien irrepetible y diferente en mí, déjame ir de tu intermitente control, ese es tu temor en realidad, tu manera de no comprometerte a nada, de no atraparte los dedos. No me mantengas a medio fuego reavivando o apagando según mis silencios o mis llamaradas.  
Y desde luego, si no estás convencido que en mí hay algo único y singular, algo que detenga tus instintos y sacuda tus fundamentos, si no piensas que soy una mujer por quien uno quiera revisar sus planes, mejor sigue tu camino, es vital que sientas que, si no es conmigo, no podrá serlo con nadie.

Si no me vas a tomar entera, si no te voy a doler, no me quieras.

La falacia del pilar fundamental del constitucionalismo: la (falsa) decisión de los catalanes

Submitted by joan on Fri, 06/29/2018 - 12:57

La negación de los catalanes como pueblo, como nación, como sujeto político soberano que tiene derecho a decidir si permanece integrado en una supraestructura política o se emancipa creando su propio estado se basa, argumentalmente, en que eso contradice a la Constitución española, y que ésta fue aceptada por los catalanes. Éste es el argumento intelectual que viste, de hecho, la razón de fondo, que es de tipo sentimental, como lo es el sentimiento de pertenencia a una patria o otra.

Pero este argumento: los catalanes ratificaron la Constitución española en un referéndum. I la Constitución consagra la unidad de España y al conjunto del pueblo español como sujeto de su soberanía, es falso.

Hay dos argumentos colaterales, ya conocidos, que expondré primero, y un tercero, central, que es el objeto de este artículo.

El primer argumento colateral es que en el referéndum de la Constitución, no se optaba por esta cuestión, la de las soberanías y las patrias, en exclusiva, sino que se mezclaban muchas más, y por tanto no se puede inferir una aprobación particular a cada uno de los artículos por parte de los españoles, sino de una aprobación, del conjunto de los artículos, que presumiblemente tendrían una aceptación diversa. Si los hubiesen sometido a una aceptación separada por capítulos, se podría haber dado, hipotéticamente, por ejemplo, una aceptación de todos excepto de la forma de estado como monarquía y/o excepto la uninacionalitat. Etcétera. No lo podemos saber. Por eso cuando se hacen referendos sobre temas importantes se acostumbra a votar por un solo concepto: OTAN si/no, CEE si/no, etc. La excepción son las constituciones/estatutos, pero eso lo trataré en el tercer punto.

El segundo argumento es que la votación de la constitución no partía de una situación de libertad, como puede ser el caso de los EEUU, ganadores de la guerra de independencia, o la "Pepa", elaborada en Cádiz, sino que en nuestro caso fue una constitución votada sin haber roto con/vencido a la dictadura. Precisamente es de una dictadura de la que se quería escapar, y la no aceptación significaba permanecer en ella, con sus leyes vigentes, y los pilares de su poder intactos (ejército, policía, judicatura...). Permanecer o no en la dictadura, de hecho, es la decisión dicotómica fundamental que se tomó en el referéndum del 78. Éste es el argumento de la coacción.

Pero el argumento fundamental, el que no he escuchado nunca, y por tanto para mi es nuevo, es que, de hecho, en el referéndum de la Constitución, los catalanes no pudimos optar, no pudimos escoger, que es la base de cualquier decisión a la que uno se puede sentir vinculado. Y no entro ahora en la legitimidad de que generaciones posteriores pudiesen tener derecho a la ratificación de esta vinculación...

En el referéndum del 78 los españoles pudieron escoger una serie de cosas:

  • si querían tener libertad de expresión.
  • si querían tener libertad política, cristalizada en que las opciones políticas pudiesen organizarse en partidos políticos y se pudiesen presentar a elecciones.
  • si querían que su jefe de estado, el rey, tuviese funciones meramente representativas o, como hasta entonces, ejecutivas.
  • etc.

Pero hay cosas entre las que no se pudo escoger... No se pudo escoger entre si el jefe del estado tenía que ser un monarca o un presidente: entre monarquía o república. Si el referéndum se ganaba, el jefe del estado sería el rey Juan Carlos I, y si se perdía, también. Y los catalanes tampoco pudimos escoger entre si queríamos que el estado fuese divisible, que el sujeto de la soberanía fuese el conjunto de los españoles, o que la soberanía fuese de cada uno de los pueblos que lo integraban: españoles, catalanes, vascos... y por lo tanto que esta unión fuese voluntaria y sujeta a la aceptación futura, como lo es, por ejemplo, la cesión de una cuota de soberanía a la Unión Europea, en la que un estado siempre puede decidir abandonarla y recuperarla, como el Brexit ejemplifica.

Es decir, los catalanes tenían la "alternativa" de aceptar una España indivisible si aprobaban la Constitución, o quedarse en una España indivisible si la rechazaban. Podían aceptar que la soberanía residiese en el conjunto de los españoles si la aceptaban, o que residiese en el conjunto de los españoles si la rechazaban, etc. No había alternativa.

En definitiva, los catalanes, sobre este tema, simplemente, no pudieron escoger. Nunca han podido escoger. No es, por lo tanto, una decisión propia de los catalanes la renuncia a la soberanía, porqué, de hecho, y ahí es a donde quiero llegar, no se puede hablar de "decisión": es una imposición. Una imposición que tubo lugar en el 78. Igual que lo fue en el 38. Igual que lo fue en el 31. Igual que lo fué con la restauración después de la 1a República, y en la misma constitución de Cádiz, etc. 

Los catalanes podemos o no aceptar esta imposición. Y los españoles pueden, por la fuerza o por la persuasión, mantenerla, pero lo que intelectualmente no se puede hacer es vestir lo que es una imposición como si fuese "nuestra" decisión.

La fal·làcia del pilar fonamental del constitucionalisme: la (falsa) decisió dels catalans

Submitted by joan on Fri, 06/29/2018 - 12:00

La negació dels catalans com a poble, com a nació, com a subjecte polític sobirà que te dret a decidir si roman integrat en una supraestructura política o s'emancipa creant el seu propi estat es basa, argumentalment, en que això contradiu a la Constitució espanyola, i que aquesta va ser acceptada pels catalans. Aquest és l'argument intel·lectual que vesteix, de fet, la raó de fons, que és de caire sentimental, com ho és el sentiment de pertinença a una pàtria o una altra.

Però aquest argument: els catalans van ratificar la Constitució espanyola en un referèndum. I la Constitució consagra la unitat d'Espanya i al conjunt del poble espanyol com a subjecte de la seva sobirania, és fals.

Hi ha dos arguments col·laterals, ja coneguts, que exposaré primer, i un tercer, de central, que és l'objecte d'aquest article.

El primer argument colateral és que al referèndum de la Constitució, no s'optava per aquesta qüestió, la de les sobiranies i les pàtries, en exclusiva, sinó que se'n barrejaven moltes més, i per tant no se'n pot deduir una aprovació particular a cadascun dels artícles per part dels espanyols, sinó d'una aprovació general, del conjunt dels articles, que presumiblement tenien una acceptació diversa. Si els haguessin sotmès a una aprovació separada per capítols, es podria haver donat, hipotèticament, per exemple, una acceptació de tots excepte de la forma d'estat com a monarquia i/o excepte la uninacionalitat. Etcètera. No ho podem saber. Per això quan es fan referèndums sobre temes importants s'acostuma a votar per un sol concepte: OTAN si/no, CEE si/no, etc. L'excepció son les constitucions/estatuts, però això ho tractaré al tercer punt.

El segon argument és que la votació de la constitució no partia d'una situació de llibertat, com ho pot ser la dels EEUU, guanyadors de la guerra de independència, o la "Pepa", elaborada a Cadis, sinó que en el nostre cas va ser una constitució votada sense haver trencat amb/vençut la dictadura. Precisament és d'una dictadura de la que es volia escapar, i la no acceptació significava romandre en aquesta dictadura, amb les seves lleis vigents, i els pilars del seu poder intactes (exèrcit, policia, judicatura...). Aquesta, romandre o no a la dictadura, de fet, és la decisió dicotòmica fonamental que es va prendre al referèndum del 78. Aquest és l'argument de la coacció.

Però l'argument fonamental, el que no he escoltat mai, i per tant per a mi és nou, és que, de fet, al referèndum de la Constitució, els catalans no vam poder optar, no vam poder triar, que és la base de qualsevol decisió a la que un es pot sentir vinculat. I no entro ara en la legitimitat de què generacions posteriors puguin tenir dret a la ratificació d'aquesta vinculació...

Al referèndum del 78 els espanyols van poder triar una sèrie de coses:

  • si volien tenir llibertat d'expressió.
  • si volien tenir llibertat política, cristalitzada en que les opcions polítiques poguessin organitzar-se en partits polítics i es poguessin presentar a eleccions.
  • si volien que el seu cap d'estat, el rei, tingués funcions merament representatives o, com fins llavors, executives.
  • etc.

Però hi ha coses entre les que no es va poder triar... No es va poder triar entre si el cap d'estat havia de ser un monarca o un president: entre monarquia o república. Si el referèndum es guanyava, el cap d'estat seria el rei Joan Carles I, i si es perdia, també. I els catalans tampoc vam poder triar entre si volíem que l'estat fos divisible, que el subjecte de la sobirania fos el conjunt dels espanyols, o que la sobirania fos de cadascun dels pobles que l'integraven: espanyols, catalans, bascos... i per tant que aquesta unió fos voluntària i subjecta a l'acceptació futura, com ho és, per exemple, la cessió de una quota de sobirania a la Unió Europea, a on un estat sempre pot decidir abandonar-la i recuperar-la, com el Brexit ho exemplifica.

És a dir, els catalans tenien l'"alternativa" d'acceptar una Espanya indivisible si aprovaven la Constitució, o quedar-se a una Espanya indivisible si la rebutjaven. Podien acceptar que la sobirania residís al conjunt dels espanyols si l'acceptaven, o que residís al conjunt dels espanyols si la rebutjaven, etc. No hi havia alternativa.

En definitiva, els catalans, sobre aquest tema, simplement, no van poder triar. Mai han pogut triar. No és, per tant, una decisió pròpia dels catalans el renunciar a la sobirania, perquè, de fet, i aquí vaig, no se'n pot dir "decisió": és una imposició. Una imposició al 78. Igual que ho va ser al 38. Igual que ho va ser al 31. Igual que ho va ser amb la restauració després de la 1a república, a la mateixa constitució de Cadis, etc. 

Els catalans podem o no acceptar aquesta imposició. I els espanyols poden, per la força o per la persuasió, mantenir-la, però el que intel·lectualment no és pot fer és vestir el que és una imposició com si fos la "nostra" decisió.